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Charlotte Corday – Paul Jacques Aimé Baudry (1860)

Posted in Arte on febrero 3, 2008 by 1789rev

Charlotte Corday - Paul Jacques Aimé Baudry (1860)

La Libertad guiando al pueblo – Eugene Delacroix (1830)

Posted in Arte, Historia on febrero 3, 2008 by 1789rev

La Libertad guiando al pueblo es un cuadro del pintor francés Eugene Delacroix. La obra fue pintada en el año 1830 y es la obra maestra del Romanticismo francés. Este cuadro es la expresión máxima de la Revolución francesa.

He emprendido un tema moderno, una barricada, y si no he luchado por la patria, al menos pintaré para ella.

Eugène Delacroix

El lienzo representa una escena del 27 de Julio de 1830 en la que el pueblo de París levantó barricadas. El rey Carlos X de Francia había suprimido el Parlamento por decreto y tenía la intención de restringir la libertad de Prensa. Los disturbios iniciales se convirtieron en un levantamiento que desembocó en una revolución seguida por ciudadanos enojados de todas las clases sociales. No existió un único cabecilla. Por eso Delacroix representa a la Libertad como guía que conduce al pueblo. Tampoco esta representada de una forma abstracta, sino que es una figura alegórica muy sensual y real.

El espectador sólo tiene dos posibilidades, el unirse a la masa, o el ser arrasado por ella . El pueblo es la unión de clases: se representa al burgués con su sombrero de copa y empuñando el fusil, al lado un andrajoso y un herido que pide clemencia a Francia. Al fondo aparecen brumas y humos de la batalla que diluyen un barrio francés bastante realista. A los pies de la Libertad un moribundo la mira fijamente indicandonos que ha valido la pena morir por ella.

Hay una estructura en forma de pirámide con los muertos por la libertad en la base y la libertad en la cima sosteniendo en la mano derecha la bandera tricolor y en la mano izquierda un rifle. El ligero pincel de Delacroix y la fuerza luminosa de sus colores exaltan la vitalidad de sus cuadros. Para aumentar la tensión y el movimiento añadió contrastes complementarios junto a la oposición de los claroscuros. El color para Delacroix no solo tenía un valor de representación, sino sobre todo un significado emocional propio, con el que el pintor intentaba plasmar sobre el lienzo el sentimiento y la disposición de ánimo de las personas.

Se utilizan colores pálidos con pinceladas sueltas destacando el azul, el rojo y el blanco de la bandera.

En el cuadro aparecen jóvenes, adultos, clase obrera, burgueses y soldados defendiendo a la Libertad que, como ya se ha dicho, en este caso se identifica también con Francia y es representada como una mujer empuñando un fusil de la época (rasgo realista) y con el pecho al descubierto, hecho este último que escandalizó a críticos y a parte de la sociedad de la época. Entre los muertos del primer plano (abajo, a la derecha del espectador) aparecen también soldados leales a Carlos X.

El personaje del sombrero es un burgués, en el que se autorretrata Delacroix a pesar de que no participó en los hechos.

En segundo plano, a la derecha del espectador, encontramos Notre-Dame, en una de cuyas torres ondea la bandera revolucionaria, quizás para afirmar el sometimiento de la iglesia, que había sido uno de los apoyos de la restauración borbónica.

Características formales

Forma abierta

La sensación de perspectiva está presente en la obra gracias a los edificios del fondo y a la multitud, que se va alejando y reduciendo en tamaño al fondo del lienzo.

La línea del horizonte es algo inestable, sería la línea imaginaria entre las cabezas de la multitud al fondo del cuadro, que se difuminan con el humo y los edificios del fondo del lienzo.

Los tres elementos (bandera, camisa del muerto de la izquierda y vestimenta del herido que se alza frente a la Liberdad) forman una línea recta imaginaria que forma un eje central.

Las figuras principales se enmarcan dentro de una pirámide que asciende en el vértice de la cual el eje central es la Libertad y los dos muertos en primer término cierran el triángulo.

La luz del cuadro es irreal, ilumina la Libertad con la bandera tricolor, una parte del cuerpo del niño que hay a su lado, al moribundo de la chaqueta azul, al muerto del margen inferior izquierdo y las manos y media del hombre del sombrero de coña. En este caso la luz y el color tienen un objetivo en común: potenciar el movimiento.

Las pinceladas muestran una gran desenvoltura y ondulación. El rojo y el azul de la bandera, de la vestimenta del herido que se alza delante de la Libertad, y de la camisa del muerto de la izquierda resaltan por encima de todo el predominio de las tonalidades ocres y grises del conjunto.

Junto a la figura alegórica de la Libertad, se dan otros detalles tremendamente realistas como puede ser el pubis desnudo de la persona muerta que hay en primer plano, abajo a la izquierda. ¿Es un cuadro alegórico o histórico? No parece que sea ninguna de las dos cosas, por cuanto que lo único alegórico es la figura de la mujer-libertad-patria y tampoco representa un hecho concreto real. Para Argan es simplemente un cuadro «realista» que aúna alegoría y realidad. Théophile Thoré elogió la obra y refiriéndose a la mujer dijo: «¿Es una muchacha del pueblo? ¿Es el genio de la libertad? Es ambas cosas […] La verdadera alegoría debe tener el doble carácter de ser una figura viviente y un símbolo».

La obra está impregnada de movimiento no solo por los gestos dramáticos de los personajes, y por la composición en diagonales, sino porque los del primer plano avanzan sobre la quietud de los muertos que se encuentran en la base de la composición y todas las formas muestran ondulaciones que ponen de manifiesto la admiración del autor por Rubens. Por otra parte la luz lo refuerza, pues es una luz dramática y compleja, con zonas iluminadas y otras en penumbra, pero cuyo origen no se vislumbra. La figuras del primer plano aparecen iluminadas por un foco lateral, pero a su vez se recortan a contraluz sobre un fondo encendido, humeante y nuboso, que dota de más inquietud a la composición. No obstante, ese tenebrismo aludido no da como resultado figuras homogéneas en tonos de bronce –como en Caravaggio-, pues incorpora con gran maestría más fuerza y variedad cromática, como por ejemplo el azul de la bandera o de la camisa del personaje que postrado mira fijamente a la Libertad. Lo que pone de manifiesto que Delacroix domina también el color, del que fue un fino estudioso.

La perfecta combinación de tema, movimiento, luz y color, junto a una pincelada suelta que en los planos posteriores (por ejemplo, los combatientes de detrás de la mujer) recuerdan a Goya, determinan que nos encontremos ante una obra y un autor de una tremenda trascendencia en la pintura contemporánea. Por otra parte su maestría en ordenar grandes composiciones como La muerte de Sardanápalo o la de esta obra, es también evidente. Delacroix, que tuvo una formación neoclásica, reaccionó contra el academicismo y llegó a convertirse en el culminador del romanticismo del que su amigo Géricault –tempranamente muerto- fue iniciador. Con Delacroix se produce una ruptura con la herencia clásica a consecuencia de la cual, y como dice Argan, “el arte deja de mirar hacia lo antiguo y empieza a plantearse el ser, a toda costa, de su propio tiempo”.

El cuadro se encuentra expuesto en el Museo del Louvre y es una de las expresiones artísticas más importantes de la historia del arte.

Frases célebres de Voltaire

Posted in Arte, Historia, Literatura, Revolucionarios on febrero 3, 2008 by 1789rev
“Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una”.
“Sólo es inmensamente rico aquel que sabe limitar sus deseos”.
“Azar es una palabra vacía de sentido, nada puede existir sin causa”.
“El amor propio, al igual que el mecanismo de reproducción del genero humano, es necesario, nos causa placer y debemos ocultarlo”.
“Hay alguien tan inteligente que aprende de la experiencia de los demás”.
“Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero”.
“Todo les sale bien a las personas de cáracter dulce y alegre”.
“Yo no estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero me pelearía para que usted pudiera decirlo”.
“Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo”.
“Una de las supersticiones del ser humano es creer que la virginidad es una virtud”.

La Muerte de Marat – Jacques Louis David (1793)

Posted in Arte on febrero 3, 2008 by 1789rev

La Muerte de Marat - Jacques Louis David (1793)

David hace gala en este lienzo de su devoción por el amigo y de su magnífico arte, recurriendo a los mínimos elementos para realizar una pintura altamente evocadora. Marat era amigo de David, colega de Robespierre y uno de los más furibundos defensores del patriotismo. Se le acusó de demagogo y de intransigente. Sin embargo, su papel en la constitución del gobierno de la república fue determinante, al tiempo que dirigía el periódico “L’Ami du Peuple”. Marat fue asesinado el año dos de la república, es decir, en 1793. El reino del terror ya había comenzado, tras crearse el sanguinario Comité de Seguridad Pública. En este ambiente Marat fue asesinado por una monárquica de la región de Caen. Marat padecía una enfermedad de la piel que le obligaba a pasar largo tiempo sumergido en un baño terapéutico. Allí había instalado su pequeña oficina e incluso recibía a personajes. Charlotte Corday pidió que la recibiera argumentando una terrible desgracia para la república. Una vez ante el político, Charlotte le apuñaló. David pinta a Marat en el momento de la muerte, apenas ha sangrado aún. El brazo con el que estaba escribiendo ha caído pesadamente al suelo y la cabeza se desplaza hacia atrás. Los labios entreabiertos expiran el último suspiro mientras su rostro pasa suavemente del dolor a la paz. En la mano sostiene aún el papel con el que Charlotte se introdujo en su apartamento. Allí se puede leer: “13 de Julio de 1793″. De Marie Anne Charlotte Corday al ciudadano Marat: la terrible desgracia que tengo me da derecho a pedir vuestra amabilidad…” En oposición a este papelito traicionero, en la mesa improvisada en un cajón se puede leer el último despacho que había resuelto Marat: “dispondréis esta asignación para esa madre de cinco hijos cuyo marido murió en defensa de la patria…” La disposición de los elementos es tan sobria como la de un cuadro religioso. Toda la estructura se basa en verticales y horizontales. En el suelo se ve el puñal caído. La mitad superior del cuadro está completamente vacía, transmite un agobiante silencio y frío. Una sombra clara asciende en diagonal evocando la huida de la vida del cuerpo agonizante.

El Filantrópico Doctor Guillotin

Posted in Arte, Literatura on enero 20, 2008 by 1789rev

Harold J. Morowitz
Trad. A. García Leal. Tusquets, 2005.

El camino de la ciencia acaba cruzándose con todas las rutas de la experiencia humana y en los puntos de intersección se fraguan los vínculos específicos del cien- tífico con el mundo que le rodea. En este libro, el biofísico, ensayista y poeta Harold Morowitz nos cuenta sus impresiones y reflexiones desde distintas encrucijadas de su andadura.

El autor agrupa los 40 microensayos que componen el libro bajo seis encabezamientos: personalidades y lugares, lenguaje, ciencia, ecosistema, crítica y comentario. El primer grupo incluye respuestas personales (sentimentales) a individuos y lugares concretos y se inicia con el texto que da título al libro, que es una reflexión sobre la desfigurada fama del Doctor Guillotin, insigne médico y humanista que compartió aventuras con Lavoisier, Benjamin Franklin o Jean-Sylvain Bailly. Guillotin no creó el ya inventado artilugio al que dio nombre sino que, como miembro de la Asamblea Nacional, propuso una ley por la que, guillotina mediante, se igualaba a nobles y plebeyos ante el trance de ser ejecutados, acabando así con el hacha incierta, para unos, y la vil soga, para otros. El juez Thurgood Marshall, único opuesto a la pena de muerte en el Tribunal Supremo de Estados Unidos, acaba de fallecer y Morowitz, inspirándose en la historia de Guillotin, sugiere que podríamos recordar la postura del juez Marshall acuñando para ella el término “thurgoodear”, pero elude practicar con vigor el verbo que acaba de inventar. El pasado también se contrasta con el presente en la reflexión titulada “Diario de Rapa Nui”: los moais de la isla de Pascua, las catedrales medievales o el supercolisionador que se estaba empezando a construir en Texas, representan costosas aventuras no utilitarias de la especie humana que han de enfrentarse a la reacción de los iconoclastas.

El problema del lenguaje, forma y voz, sirve de nexo al siguiente grupo de ensayos, del que cabe resaltar la descripción del curso que sobre “Temas biológicos en la literatura” ha impartido el autor, cuyo plan oculto es enseñar biología a estudiantes de filología inglesa que de otro modo rechazarían la ciencia y enseñar literatura a estudiantes de biología con tendencia a rehuir las humanidades.

Las secciones sobre “Ciencia” y “El ecosistema” constituyen las más robustas del conjunto, aunque muchos de los temas tratados estén bastante alejados de la especialidad del autor, mientras que las tituladas “Crítica” y “Comentario” agrupan componentes más desiguales de factura. Morowitz escribe con claridad y soltura. Es siempre ameno, incluso cuando roza la banalidad, como por ejemplo en el ensayo “San Nicolás”, y puede alcanzar altas cotas de humor, como en el ensayo titulado “La verdad proctológica”, donde un oscuro texto médico da pie para una parodia sobre lo que puede llegar a ser el desmesurado entusiasmo de un científico por su especialidad.

Elegir cuarenta temas dispares y escribir tres o cuatro páginas sobre cada uno de ellos conduce al más eficaz de los autorretratos posibles. Morowitz realiza así una autorradiografía que dice más sobre su mente inquisitiva y sobre el análisis lógico de su mundo que lo haría un elaborado escrito autobiográfico. Sólo bajo este punto de vista puede considerarse como coherente un conjunto de temas tan diversos.

GARCÍA OLMEDO, Francisco

“María Antonieta”,la pelicula

Posted in Arte, Cine on enero 16, 2008 by 1789rev

mariaantonieta.jpgPelicula estrenada el 20 de Octubre de 2006 que narra la historia de “Marie Antoinette”,dirigida por Sofía Coppola .

Prometida al rey Luis XVI (Jason Schwartzman), la ingenua María Antonieta (Kirsten Dunst) es arrojada a la edad de 14 años a la opulenta corte francesa, plagada de conspiraciones y escándalos. Sola, sin guía y desorientada en un mundo peligroso, la joven María Antonieta se rebela contra la aislada atmósfera de Versalles y, en el proceso, se convierte en la reina más incomprendida de Francia.

La joven princesa, cuya fatídica vida se convierte en mito y leyenda. La historia comienza cuando una María Antonieta de 14 años es alejada de su familia y de sus amigos en Viena, despojada de todas sus posesiones y abandonada en el mundo sofisticado y decadente de Versalles, la magnífica corte real cerca de París.

María Antonieta es un simple peón en un matrimonio concertado para solidificar la armonía entre dos naciones. Su esposo adolescente, Luis (Jason Schwartzman), el Delfín, es el heredero al trono de Francia. Pero María Antonieta no está preparada para ser el tipo de regente que espera el pueblo francés. Bajo todo su lujo, ella es una joven protegida, asustada y confundida, rodeada de pérfidos detractores, falsos aduladores, titiriteros y chismosos. Atrapada por las convenciones de su condición en la vida, María Antonieta debe encontrar la forma de encajar en el mundo complejo y traicionero de Versalles.

Voltaire: Una de las figuras más destacadas de la Ilustración Francesa

Posted in Arte on enero 7, 2008 by 1789rev

voltaire1.jpgFrançois Marie Arouet, más conocido como Voltaire (París, 21 de noviembre de 1694 – París, 30 de mayo de 1778) fue un escritor y filósofo francés que figura como uno de los principales representantes de la Ilustración, un período que enfatizó el poder de la razón humana, de la ciencia y el respeto hacia la humanidad. Pertenece al movimiento del Siglo de las Luces. En 1746 Voltaire fue elegido miembro de la Academia francesa.

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