Muerte en la bañera. El asesinato de Marat

Hace 210 años, una joven revolucionaria asumió el papel de Bruto: asesinar a César para salvar a la República. Armada con un cuchillo, dio muerte al revolucionario francés.

Era carne de guillotina, pero murió en la bañera. A las seis de la tarde del 13 de julio de 1793, Carlota Corday llegaba por segunda vez a la casa del “ciudadano Marat, el amigo del Pueblo”. En la puerta, nuevo enfrentamiento con la portera de la casa y con Simona Evrad, la amante del diputado de la Convención, que trataba, a sus 50 años, de aliviar, sumergido en agua y envuelta la cabeza con paños de vinagre, su penosa enfermedad.

Carlota Corday, joven y sincera animadora de la causa revolucionaria, había llegado a París procedente de Caen, dispuesta, como Bruto, a matar a César para salvar a la República. Al saber que Jean-Paul Marat, el médico, amigo Robespierre, que en el Año II de la nueva era ejercía de “Faro de la Revolución” desde su periódico “L’Ami du Peuple”, no iba a comparecer en público, mandó un mensaje solicitando ser recibida en su casa:

Llego de Caen, su amor por la patria me hace suponer que tendrá a bien conocer los desafortunados acontecimientos de esta parte de la República. Me presentaré en su casa dentro de una hora, tenga la bondad de recibirme y de concederme unos momentos para entrevistarnos. Les mostraré la posibilidad de prestar un gran servicio a Francia.”

Tras comprar un cuchillo, se llegó allí donde la portera no le franqueó la entrada. Por la tarde, y ante otra negativa, se zafó escaleras arriba, siendo interceptada por Simona. Al oír los gritos, Marat ordenó que la dejaran pasar. La joven entra en la habitación en la que el político se está bañando con la excusa de informarle de un plan que se está gestando contra él. Le preguntó nombres de conspiradores en Caen, garabateó una lista y aseguró: “Antes de ocho días serán guillotinados”. Carlota Corday, que veía en aquel moribundo a “la fiera del Terror”, sacó el cuchillo y asestó una puñalada certera que alcanzó el corazón de Marat. El defensor de la República ha muerto.

Así fue recordado Marat por la República:

“Como Jesús, Marat amó ardientemente al pueblo y nada más que a él. Como Jesús, Marat odió a los reyes, los nobles, los sacerdotes, los ricos, a los mediocres, y, como Jesús, no dejó de combatir estas pestes de la sociedad”.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: